Lara Álvarez 25 de abril de 2026
Todo lo que necesitas saber sobre el Espiritismo: conceptos y rituales
El espiritismo constituye un tema sumamente interesante y, al mismo tiempo, misterioso, razón por la cual muchas veces no logramos entender de qué se trata. Por eso hoy te lo explicaré con algo más de detalle.
¿En qué consiste el Espiritismo?
El Espiritismo es una práctica espiritual basada en la creencia en la existencia de espíritus o seres de luz. Dicho quehacer pretende comprender la presencia de las almas de las personas que ya partieron, las cuales permanecen entre nosotros y a las que podemos contactar mediante determinados rituales.
Qué cree el Espiritismo: espíritus, almas y médiums
Con estos rituales buscamos derribar la frontera entre los vivos y los muertos para hallar las respuestas que necesitemos o para reunir a las personas con sus familiares y amigos ya fallecidos. Para lograrlo requerimos de personas capaces de ceder su cuerpo de manera temporal, a fin de que el espíritu se manifieste a través de ellas: individuos dotados de un don que les facilita un contacto directo con los espíritus; a estas personas las llamamos espiritistas.
Los espiritistas dominamos todas las herramientas propias de la clarividencia, pero dominamos también (de forma innata) la facultad de comunicarnos con energías ajenas al plano terrenal donde habitamos. La capacidad de conversar con los muertos y con seres astrales otorga al espiritista un nivel muy elevado en este mundo del esoterismo. Aunque con frecuencia se nos catalogue como «médiums», nuestra labor va mucho más allá de eso. Hay dos clases de contacto que merece la pena distinguir:
- Quienes contactan con personas fallecidas: habitualmente porque un familiar o amigo solicita esta conexión
- Quienes contactan con seres del más allá: en estos casos, los médiums no se comunican con espíritus humanos, sino que estaríamos tratando con espíritus malignos o demoníacos
¿Cómo llevar a cabo una sesión de Espiritismo?
En una sesión espiritista el objetivo es contactar con el mundo de los espíritus para obtener respuestas u orientación. Hay muchos factores que influyen en el resultado y, si queremos que todo salga bien, te aconsejo seguir estas pautas:
- Acudir a la persona adecuada: Dialogar con los espíritus no es algo que podamos tomar a la ligera; necesitamos el respaldo de alguien con experiencia que sepa lo que está haciendo y se muestre receptiva al contacto con el espíritu, actuando como médium. Puede invitarse a un tercero que crea de verdad para así potenciar la sesión, ya que quienes sienten miedo o no creen, lejos de fortalecer, debilitan la energía.
- Elegir el lugar ideal: Conviene realizar la sesión donde haya la menor cantidad posible de interrupciones. Sugiero una estancia silenciosa con poca luz, o bien un espacio con significado espiritual, por ejemplo la casa del familiar al que deseas contactar y que acaba de fallecer. Ahora bien, hay un matiz que quiero aclarar:
- Mucha gente supone que el mejor sitio es uno embrujado, y eso no es cierto: los espíritus acudirán siempre al lugar donde sean recibidos cuando los llamamos.
- Alejar las distractores: La concentración en lo que haremos resulta clave; no deben existir móviles ni objetos que desvíen nuestra atención durante la sesión.
- Seleccionar bien las preguntas: Este paso es determinante, porque una vez iniciado el contacto con el espíritu debemos preguntar de inmediato aquello que queremos saber. Es probable que el tiempo de comunicación sea limitado, de modo que recomiendo preparar las preguntas con antelación. Acostumbro a sugerir cuestiones que se respondan con “sí” o “no”, pues son más sencillas de contestar y dejarán menos dudas, ya que las respuestas no siempre resultan claras.
- Pequeños elementos: En ocasiones, ciertos objetos favorecen el ambiente, por ejemplo:
- Las velas pueden atraer espíritus gracias a su luz y su calor; las blancas funcionan bien en cualquier ritual.
- El incienso contribuye a intensificar los poderes psíquicos.
- Una fotografía de la persona con quien deseas comunicarte, si intentas llamar a alguien concreto, como un amigo o familiar.
- Un objeto que haya pertenecido a quien intentas contactar.
- Un tablero o un péndulo: Por lo general, un tablero incluirá el alfabeto y las palabras “sí”, “no” y “quizás”. Si buscas respuestas concretas, un tablero puede serte útil, por ejemplo, uno de ouija. Un péndulo consiste en un objeto con peso suspendido de un hilo que se sostiene por un extremo. Después, puedes pedirle al espíritu que lo mueva de adelante hacia atrás para “sí”, de un lado a otro para decir “no” o en círculos para decir “no lo sé”.
- El desarrollo de la sesión: Una sesión puede prolongarse desde 15 minutos hasta más de 1 hora. Debe continuar mientras lleguen respuestas; si te quedas sin preguntas o sin respuestas, puedes decidir concluirla. Para finalizar, agradece a los espíritus por haberse presentado, así como a las personas participantes, y recuerda apagar las velas para dar la sesión por terminada.
Como comenté antes, debemos actuar con cautela a la hora de realizar las sesiones, ya que, si no sabemos lo que hacemos, existe la posibilidad de contactar con un espíritu negativo o un demonio, lo cual podría acarrear problemas. Tampoco intentes efectuar una sesión si crees que hay un portal cerca o si un espíritu te advierte de su existencia. En el espiritismo, un portal es una puerta al otro lado que cualquier espíritu puede utilizar. En ciertos casos, celebrar una sesión junto a un portal podría abrirlo y permitir que más espíritus crucen y permanezcan en nuestro plano.