Lara Álvarez 27 de diciembre de 2025
"Las Runas", un oráculo ancestral para adivinar y conocerte a ti mismo.
Cada una de las 24 letras del alfabeto rúnico recibe el nombre de runa, palabra que remite a SUSURRO, MISTERIO o SECRETO.
Las Runas son mucho más que unos trazos grabados en piedra o madera: actúan como símbolos que permiten conectar con la dimensión divina.
De dónde vienen y su recorrido histórico:
El origen de las runas hay que buscarlo en los pueblos germánicos. Aunque han pasado siglos, hoy día siguen vigentes como forma de comunicación, ya que los antiguos pueblos nórdicos —entre ellos los vikingos— las empleaban para dialogar con los dioses o como oráculo para adivinar.
Para la cultura nórdica, las runas constituían signos sagrados de comunicación con sus dioses. Entre todos destacaba Odín, pues según la tradición fue quien descubrió y reveló el sentido de cada símbolo al pueblo.
La mitología relata que Odín se colgó del Yggdrasil, el árbol de la vida que sostiene con sus raíces y ramas distintos mundos, y aguantó nueve días y nueve noches atravesado por su propia lanza, con la única meta de descifrar el sentido de los símbolos y compartirlo con los mortales
Algunas nociones sobre las runas
Las runas se elaboran con materiales diversos, aunque lo habitual es la piedra o la madera.
El alfabeto rúnico que más difusión ha alcanzado es el “Elder Futhark”, y cada una de sus letras posee un significado e interpretación de gran potencia.
Fehu: Representa la abundancia. Aporta bienestar, salud y éxito
Uruz: Representa el cambio y los procesos de transición. Confiere fuerza de voluntad
Thurisaz: Representa la regeneración. Habla de la lucha y del sufrimiento
Ansuz: Representa la inteligencia y la conciliación. Aporta suerte, confianza y sabiduría
Raido: Representa el movimiento. Brinda seguridad y comodidad durante los viajes
Kaunan: Propicia la curación y el bienestar físico
Gebo: Representa la amistad, ligada a la llegada de éxitos y logros
Wunjo: Concede felicidad y ayuda a superar la depresión o la ansiedad
Haglaz: Señala sacrificio, aunque puede deparar resultados positivos
Naudiz: Representa la necesidad o la carencia. Confiere creatividad y paciencia
Isaz: Es el símbolo del hielo. Confiere generosidad y bondad
Jeran: Representa la cosecha y el esfuerzo. Aporta prosperidad, protección y bienestar
Ihaz: Es el símbolo de la rama del árbol de la vida. Aporta energía espiritual
Pertho: Vinculada al nacimiento de algo nuevo, al arranque de un proyecto
Algiz: Es símbolo de protección y defensas. Irradia energía protectora y vitalidad
Sowilo: Alude a iluminar el sendero que conduce a nuestras metas
Tiwaz: Es símbolo de resistencia y valentía. Fortalece la salud
Berkanan: Representa la fertilidad. Atrae el éxito
Ehwaz: Es símbolo de transformación y cambios. Protege frente a vibraciones negativas
Mannaz: Representa la humildad. Neutraliza la envidia
Laguz: Es símbolo del saber. Refuerza las facultades interpretativas
Ingwaz: Representa la evolución. Facilita soluciones rápidas y eficaces
Othalan: Es símbolo de lo poseído o heredado. Incrementa los bienes materiales
Dagaz: Representa el crecimiento. Proporciona buena energía y encuentros favorables
Se habla de una posible 25ª runa, Odin: una piedra vacía que contiene la energía de todas las demás
¿Con qué fin se emplean las runas?
Como vía de adivinación, las runas sirven para orientarte cuando aparecen problemas o dudas, pues reflejan aquello que tiene probabilidades de ocurrir. Su uso es muy versátil. Por ejemplo, conviene recurrir a ellas cuando una situación te deja con poca información y necesitas ampliarla para decidir cómo proceder. Esto no significa que te digan al pie de la letra qué pasos dar: más bien te ofrecen pistas y alternativas sobre la manera de afrontar lo que se presenta.
¿De qué forma se consultan?
- En primer lugar, hace falta disponer de un juego de piedras rúnicas.
- A continuación, elige un lugar cómodo donde puedas realizar la lectura sobre lo que deseas saber.
- Extiende un paño y echa todas las piedras encima. Tómate un momento para reflexionar y concentrarte en tu pregunta o en el problema a resolver; después gira 3 de las runas y alinéalas de derecha a izquierda.
- Las que hayas seleccionado serán las encargadas de responder tu consulta.
- La primera, situada a la derecha, describe la coyuntura actual en la que estás.
- La central, refleja el tema que tienes entre manos y
- la última, apunta a una posible acción para afrontarlo.
Este sistema está pensado para quien empieza, aunque también es posible trabajar con 5 o 9 runas por consulta; eso sí, para ello hace falta un mayor dominio en su interpretación.
¿Qué días conviene elegir para consultar las runas?
Nuestra sugerencia es reservar un día concreto para cada materia; te lo ordenamos a continuación:
Lunes : los lunes el oráculo responde bien sobre fertilidad o negocios
Martes : el momento idóneo para comprobar si tus objetivos avanzan
Miércoles : favorable para cuestiones de arte o comunicación
Jueves : el día señalado para preguntar por la salud
Viernes : el mejor día para consultar por el amor
Sábado : preferible para consultas individuales
Domingo : preferible para consultas amplias