Lara Álvarez 6 de abril de 2026
El vudú es conocido por el poder que se le concede a los espíritus de los fallecidos, una fuerza semejante a la magia que resulta útil para conjuros y rituales tales como amarres de amor, limpias o trabajos de espiritismo.
Al escuchar la palabra "vudú" es común que nuestra imaginación se llene de escenas con muñecos atravesados por alfileres, muertos vivientes, sacrificios, conjuros y hechizos. Sin embargo, por increíble que parezca, el vudú es en realidad una religión originaria de África y una de las más antiguas que existen en el mundo.
A raíz de que los colonizadores llevaron a esclavos africanos a América, surgieron sus ramificaciones: el vudú haitiano, la santería practicada en Cuba y en República Dominicana, el candomblé, la macumba, la umbanda, el Tambor de Mina, la quimbanda, entre otras muchas.
¿Qué las distingue entre sí?
Además de variar según la nación donde se practican, las ramas del vudú se distinguen por las costumbres y rituales propios de cada una. Por ejemplo:
1. La santería:
Conocida también como regla lucumí o regla de Ocha, la santería es una fe dedicada al culto de los espíritus, surgida del pueblo africano Yoruba, originario de Nigeria, aunque hoy se practica principalmente en Cuba. Los Yoruba creen en un dios llamado Olorun u Oludumare, y precisamente su panteón de deidades es lo que la separa, por ejemplo, del Candomblé.
2. El candomblé:
Esta rama del vudú procede de Brasil, tiene como eje central al alma y venera a los Orixas. Surgió cuando sacerdotes africanos fueron reducidos a esclavitud y trasladados a Brasil, donde compartieron sus creencias y tradiciones con la población local; de ese intercambio cultural nació el candomblé.
3. Umbanda:
El umbanda es una religión más reciente que el candomblé, fruto de la fusión entre las comunidades brasileñas y africanas junto con la fe católica. Se distingue del candomblé en que no resulta tan transicional, y en ella es muy frecuente el contacto con médiums y las posesiones espirituales, algo poco habitual en el candomblé.
4. Macumba:
La macumba guarda una relación más estrecha con la magia, en especial con la magia negra. Empleamos este nombre, sobre todo, para aludir a cualquier rito, religión o superstición de raíz africana
5. Vudú haitiano:
El vudú haitiano se centra en espíritus conocidos como Loa. Esta religión apareció cuando los esclavos africanos fueron trasladados a Haití y recibieron la enseñanza del catolicismo; sin embargo, a diferencia de otras, en el vudú haitiano no se concibe la existencia del cielo ni del infierno.
¿Cuál es la función de los muñecos vudú?
Un ritual realizado con magia vudú se encuentra entre los más efectivos y recomendables para los trabajos amorosos, aunque igualmente nos sirve para revertir la mala suerte en facetas como el ámbito laboral o la vida cotidiana.
Para ejecutar estos rituales de la forma más adecuada, es necesario elaborar los muñecos de manera personal; es decir, se requiere un muñeco distinto para cada trabajo: uno para un ritual de amor y otro, por ejemplo, para un ritual que atraiga dinero.
"Los muñecos pueden representar tanto a una persona como a un animal, y se emplean para potenciar el hechizo a través de la magia blanca. Al combinar la magia con el muñeco, conseguimos simbolizar a esa persona que deseamos tener de regreso."
Cada hechicero debería fabricar los muñecos de forma artesanal: solo así se garantiza un ritual con éxito. En su elaboración resulta clave seleccionar los mejores materiales, y elementos como las velas contribuyen a incrementar las probabilidades de que el ritual surta efecto.
En los últimos tiempos los muñecos vudú han ganado una reputación negativa, pues en el cine, el teatro y las películas se muestra supuestamente cómo se emplean para perjudicar a otros. La realidad es que no solo sirven para causar daño o desear el mal, sino que también pueden utilizarse para pedir buena fortuna para otra persona.
Las agujas o los nudos que fijan otros objetos al muñeco no tienen como fin producir daño, sino que funcionan para anclarlos al vudú y reforzar las cualidades de la persona a la que deseamos ayudar.
En el ámbito del esoterismo, estos rituales nos permiten obrar para bien, ya que un buen vidente canaliza las energías de manera positiva.
Existen supuestas videntes que intentan imitar este tipo de rituales y en ocasiones el resultado no es el esperado. Conviene extremar la precaución en estos aspectos, pues si el trabajo no se ejecuta correctamente de la mano de un profesional, las consecuencias serán contrarias a lo que deseamos lograr.
Pongamos un ejemplo: si encargamos un amarre de amor con vudú a alguien que carece de profesionalidad, no posee experiencia o únicamente pretende engañarnos, no conseguiremos el efecto deseado, sino todo lo opuesto. En vez de atraer a nuestra persona amada y lograr que regrese, provocaremos que se aleje, y en ocasiones estas consecuencias son definitivas y carecen de solución. Por ello, en los rituales de vudú siempre aconsejo acudir a un profesional en lugar de intentarlos en casa.
Mi nombre es Lara Álvarez, tu amiga médium y vidente con más de 40 años de trayectoria, y confío en que este contenido te haya permitido profundizar en el vudú y sus ramas. Te agradezco por llegar hasta el final de este tema; nos leemos muy pronto.